martes, 3 de agosto de 2010

¿Hasta cuándo?


Sakineh Mohammadi es una mujer iraní que corre el riesgo de ser ejecutada por lapidación en la prisión de Tabriz, en el oeste de Irán. Al menos otras 9 personas se encuentran en la misma situación que Sakineh: siete mujeres, Iran A., Khayrieh V., Ashraf Kalhori, Gilan Mohammadi, Kobra Babaei, Sakineh Mohammadi, M.J. y H.; y dos hombres, Gholamali Eskandari y Rahim Mohammadi. NO LOS OLVIDEMOS.

"Es la ley islámica”, en ello se escudan y recurren a los textos sagrados en busca de justificación ante un cruel asesinato. Sin embargo, la pena no está mencionada en el Corán, hay ulemas que discrepan y muchos analistas atribuyen a motivos políticos su introducción en el Código Penal. La presión internacional, ha reabierto el debate de la universalidad de los derechos humanos.


La lapidación hoy día es considerada como inhumana y medieval, por mucho que Irán la quiera maquillar a través de la cultura y la religión, no existe ningún decreto en el sagrado Corán sobre tal castigo, ni siquiera una pequeña mención, entonces… ¿a qué juegan?..

¿Al miedo? Para tener a la población bajo su poder.

El último caso en conocerse es el de esta mujer Sakineh , madre de dos hijos, está presa desde 2005. En mayo de 2006 fue condenada a recibir 99 latigazos por mantener una "relación ilícita" con dos hombres. Con posterioridad, fue declarada culpable de tener una "relación extramatrimonial",” en donde ella reitero en repetidas veces que fue una violación o relación no consentida”, y condenada a morir por lapidación.
En un país donde permite la confusión entre violación o agresión sexual con relación extramatrimonial y encima condena a la mujer a muerte , ¿Qué esperamos de ellos?.


¿Qué nos vendan uranio?, no seamos más hipócritas.

De nada sirven las exigencias internacionales, de nada sirven que pongamos el grito en el cielo, se sigue vejando y torturando a la mujer, se sigue acusando sin pruebas , en juicios injustos y faltos de garantías , lo peor, condenando a muerte sin dudar siquiera de la palabra del hombre que es sagrada ante la de la mujer.
Si eres mujer en Irán CUIDADO, si enviudas o tu esposo decide dejarte, no vallas con otro o corres el riesgo de morir, corres el riesgo de que mientan para deshacerse de ti, sabiendo que no tienes garantías de vivir y que la palabra de ellos es ley. (Soraya murió lapidada por una mentira de su marido, no se molestaron ni en comprobar la veracidad del supuesto adulterio).

La violación de los derechos humanos no cesa, Para evitar nuevos casos de lapidación, es necesario que las autoridades iraníes promulguen de inmediato una ley que prohíba inequívocamente la lapidación como pena judicial. Pero en un país donde prevalece la ley nacional sobre la internacional lo tenemos muy mal para que consideren la prohibición como un hecho legitimo.


Esperemos que la ONU sirva para algo más que gastar dinero de los países miembros y para la foto de turno que se muevan más en temas tan importantes como este, que sancionen a países que no respeten los derechos de toda persona, que se garanticen juicios justos y sobre todo que estiren de las orejas a países que usan como escudo y moneda de cambio a sus ciudadanos.

Yo creía en la ONU ahora dudo de su capacidad para afrontar los temas que la humanidad y los nuevos tiempos requieren.


3 comentarios:

andres dijo...

Que razón tienes alicia, todavia hay mujeres que viven bajo el machismo de unos fanaticos religiosos, sometidas y torturadas en nombre de ala.
Ojala que la ONU no solo dicte sentencia ante paises tan abobinables si no que empiecen a mover el culo, que ya les toca.

Senovilla dijo...

Tendrá que acabar esto alguna vez, hay que seguir luchando.

Un abrazo.

Jordi dijo...

Últimamente los gobiernos me decepcionan más y más... ninguno tiene lo que ha de tener para afrontar los probelmas reales de los ciudadanos, países vecinos, problemas humanitarios, etc...

No creo en la politica, ni en la Onu, ni en todos eso ...s organismos que una vez se crearon para el bien, y ahora el único bien que hacen es a la cuenta de los funcionarios que viven de ello...

muy buen escrito alicia,.